¡Fuego!

¡Fuego!

Antes de ver la columna de humo, sentí el olor a quemado. Antes del olor a quemado, advertí el abrupto cambio de rumbo de los pechí velá (Biguá), el grito despavorido de las siempre ocultas tucatucá (gallineta) y el expectante silencio de las ñurú (lechuza). Y antes...